El fundador

La historia reciente del Principado de Andorra está marcada por profundas transformaciones tanto institucionales como económico-sociales que han modificado de manera sustancial las reglas de convivencia de la comunidad andorrana. El que, hasta hace unos pocos decenios, era un pequeño país de economía rural y de subsistencia, se convirtió al final del milenio en un pequeño estado de derecho que, conservando lo mejor de su identidad tradicional, ha sabido abrirse con prudencia a la complejidad del mundo actual y conseguir ser reconocido y homologado por la comunidad internacional.

Ha sido un proceso lento y no exento de contradicciones y dificultades. Y para hacerlo plenamente viable han sido necesarios los esfuerzos y la dedicación de diversas generaciones de andorranos que han ido preparando el terreno para que se fuera consolidando un proyecto moderno e integrador que reflejara en nuevas reglas los pactos centenarios legados por nuestros antepasados.

Entre los prohombres que trabajaron en favor del progreso y la modernización del Principado encontramos a Julià Reig, protagonista destacado, tanto en su calidad de empresario y banquero como en su condición de político prominente al servicio de su país. Muchos de los objetivos hoy hechos realidad tienen su origen en aquel espíritu innovador que marcó la vida política y empresarial de Julià Reig, junto con su inseparable hermano, colaborador y amigo, Serafí Reig Ribó.

Los que hemos recibido el fruto de su legado queremos manifestar nuestra sensibilidad por el espíritu de apertura y progreso que presidía su manera de ser. Y una de estas manifestaciones es la constitución de una fundación que, sin ánimo de lucro, fomente y preste su apoyo a iniciativas que surjan de la sociedad civil andorrana y que puedan tener una incidencia real en la apertura y el progreso efectivo del Principado.

Òscar Ribas Reig,
Presidente, enero 1999

signatura

JULIÀ REIG RIBÓ

Julià Reig Ribó (1911-1996) nació el 5 de diciembre de 1911 en Sant Julià de Lòria. Fue consejero general de los Valles de Andorra de 1948 a 1959 y fue elegido síndico general (1960-1966) y posteriormente reelegido (1966-1978). Durante su mandato promovió la creación de la Seguridad Social (1966) y la apertura del país al exterior. Llevó a cabo una serie de reformas entre las que cabe destacar el decreto de los Copríncipes (1981) que más tarde desembocaría en la primera Constitución del Principado de Andorra (1993).

En el ámbito industrial dirigió la empresa familiar Tabacs Reig, fundada en 1880 por su abuelo Rafael Reig Sans. En 1956 fundó Banca Reig de la que fue presidente hasta su fallecimiento en 1996.

La Fundació Julià Reig toma este nombre en honor a Julià Reig Ribó. Una fundación es un patrimonio adscrito a una finalidad y suele ser, como en este caso, una obra y un dinero que los patronos dan de manera desinteresada a una causa o finalidad de interés general. Constituir y dotar de medios una fundación de estas características forma parte de lo que Julià Reig Ribó entendía como “el encaje de un empresario en la comunidad y la sociedad en la que aquel desarrolla su actividad”. Así lo han entendido sus sucesores y éste es el espíritu que quieren que rija su actividad, la de ser emprendedores también en acciones de interés general.